Existen personas que no deberian amar II… capitulo 2

Hace tiempo en algún lugar olvidé lo que era el amor y los sueños… Pensé que eran sólo inservibles y que serían un estorbo en mi vida. Que equivocado estuve… Estoy agradecido de haber conocido a la persona que me lo enseñó. Logró librar el ser humano inmaduro y cobarde, de las frías cadenas que me tenían aprisionado. Me recordó lo que tiempo atrás abandoné. La gentiliza, la amabilidad, el amor… Todo aquello que me brindó para volver a renacer, siempre se lo agradeceré.

pareja

El sol desaparece pronto para mí. Es como si decidiera esconderse dándole un empujón al telón de la noche dentro de la fría y silenciosa habitación donde sólo queda la tristeza de saber que te he perdido, pero más tristeza tengo al saber que nunca la veré más…

Ya no puedo estar a su lado y no puede verlo… Pronto me olvidara. Pronto sanara cada una de las heridas. Fingiré estar bien como si dejará atrás mis sentimientos sólo en mi memoria. Matando lentamente el sufrir que me puede causar.

Sólo estoy pagando cada una de mis acciones. Aquello que deseé, frágilmente colapsó y es cubierto por un imaginativo castillo de arena que desaparecerá. Aunque lo anhele, aunque quiera volver a gritos. No puedo. Hice daño a una escala que no está prescrita. Perdí a mi familia, también pierdo la luz y al amor de mi vida. ¿Merezco ser perdonado?

Ah… Soy un idiota. Aun cuando quería transmitirle tantas cosas, ya es muy tarde… No puedo regresar el tiempo. Y aunque lo hiciera, estoy seguro que no podría darme cuenta. Yo le causé tantos problemas…

Sólo nos queda abandonar nuestros sentimientos. A pesar de que para mí sean frágiles y delicados intentaré desconectarlos.

Estar con éste amor a medias es como congelar el florecer de las rosas. Es tan distante que estoy a punto de ya no verlo. Ella ya no está… Mi persona amada, mis preciados días a su lado ¿A dónde irán? Tallaré mi amor y mis pecados, manteniendo en mis pupilas el adiós y la tristeza.

Ella fue una persona que danzó con una máscara de completa traición. Pensaba que era el destino… Para Valeria no era una coincidencia el que nuestros caminos se cruzaran.

Pensé que yo le había colocado una venda, pero creo que en realidad la venda siempre la tuve yo. Aun cuando creía tener todas las respuestas, ella me mostró una sincera sonrisa y drásticamente cambió todas las preguntas que un día me formulé.

Lamentarse es lo más patético que puedo hacer. No hay forma de que me permita estar con ella. No tengo ningún derecho… Ese privilegio yo mismo lo tiré.

Repentinamente las lágrimas comienzan a fluir y a desaparecer… Incluso si mi pecho está a punto de explotar de dolor, no puedo deshacerme de mis sentimientos, así que sólo cargaré con ellos. Las lágrimas se agotaran, mi voz se marchitara y aun así, el lacerante dolor quedara profundo en mi pecho…

Cuatro años… Cuatro años ya han pasado Valeria. Esta es mi última mentira que probablemente me condene más. La última que me hizo desaparecer de tu vida. No pediré ser perdonado ante tal acto de idiotez.

Rozar la muerte fue experiencia que no deseaba sentir… Yo debí haber muerto… No debería estar sentado en esta habitación mirando el aburrido techo. No entiendo cómo es que sigo aquí… Este es mi castigo. Ver como mi amada sufre… Ver a mi hija crecer lejos de mí… Esto es una agonía… Pero no puedo regresar a ellas…

“-Sexta descarga… ¡Ahora!-

-¡Doctor está reaccionando! El marcapasos parece estable… ¡Lo logramos!-

-Joven Álvaro tranquilícese todo irá bien… Enfermera, dé el aviso a los acompañantes. También necesito un protocolo de tratamiento, debemos asegurarnos de su salud… –

-Por favor… No lo haga…- Tomé de la bata al doctor Blake con pocas fuerzas.

-¿Eh?… Joven Álvaro no se esfuerce… Cálmese…- Me tomó gentilmente del hombro. -¿Se encuentra usted bien?, Enfermera, traiga el suero…

-Se lo suplico… Es lo único que le pido Doctor Blake… Por favor…- El aliento se volvía más pesado a cada palabra…

-¿De qué está hablando joven Álvaro? La señorita de hace rato ha estado muy preocupada… Todos sus acompañantes están preocupados. Mi obligación como doctor es…-

-¡Por favor!- Me levanté bruscamente… Joder, estúpido dolor. El aire nuevamente se escapa…

-¡Cálmese! ¡No puede hacer movimientos bruscos! ¡¿Es que acaso desea tener más problemas?! –

– Doctor Blake… Sólo necesito a mi hermano… Sólo necesito a Lisandro… Se lo ruego…- Mis lágrimas resbalaron fríamente nublando mi mirada. Esto era de lo peor… Morir quizás sea otra forma de amar… Otra forma de gozar… Otra felicidad que no puedo alcanzar…

-…Enfermera… Llame al señor Riveil… Omita cualquier información y pregunta…-

-Enseguida doctor…-

-Joven Álvaro… No preguntaré el porqué de su insistente discreción, pero ¿tiene idea de cuantas normas he de quebrantar en estos momentos?… Sé que nos conocemos desde que usted era un pequeño, pero no debería tomar este tipo de confianzas conmigo… –

-Gracias doctor…-

-Usted nunca cambiara ¿verdad?- Sonrió de manera gentil. –Bueno, espero que esto no sea un error de su parte. Pero quiero que recuerde esto, el valor de un acto se juzga por su oportunidad…-

-Lao-Tsé ¿no es así?-

-En efecto… Me sorprende que ubique una de sus frases. No conozco a muchos que sepan acerca de este señor.- Escondió sus manos en uno de los bolsillos de su elegante bata blanca.

-Su existencia aún está en duda…-

-Tienes razón… Sin embargo, la filosofía propuesta es muy aceptable para mí.

-Es curioso que siendo usted un médico de tan reconocido hospital, crea en el taoísmo… ¿En qué parte exactamente está usted de acuerdo? ¿La relación de armonía del ser humano con la naturaleza o la inmortalidad?-

-No es anormal joven Álvaro. El taoísmo nunca fue una religión. Sólo ha sido filosofía. En efecto, soy hombre de ciencia pero con respecto a su pregunta ambas van entrelazadas. Sin embargo, a lo largo de los años que llevo ejerciendo como doctor, no puedo creer en la inmortalidad de la manera en que lo ven los demás. De lo contrario, podríamos decir que no tiene caso esforzarnos en diferencial el mal del bien, pues ni el bien ni el mal existen como tal. Sólo son un simple cambio de perspectiva que recibe la gente.-

-Lo siento… Aún no logro trascenderlo

– Algunas creencias sustentan que es algo espiritual. Es decir que el alma nunca muere. Si la vemos desde otra perspectiva. Hay muchas formas en la que el ser humano puede ser inmortal. Por ejemplo cuando una persona aparenta cambiar por completo. No estoy de acuerdo con esa lógica. No considero que una persona pueda cambiar.-

-¿Qué quiere decir?…-

-De una manera sencilla y entendible, se puede decir que esa persona simplemente dejó de hacer ciertas acciones características de su personalidad. O en otras palabras, enterró una parte de ella. Sin embargo, esta no murió. Sólo se ocultó. Puedo que incluso vuelva a surgir cuando menos lo esperes de una manera más fuerte pues se contuvo demasiado. Ahí tienes otro concepto de inmortalidad. –

-Ya veo…-

-Ah… Debo dejar de sacarte palabras, no estás en condiciones de tener una charla amena.- Comenzó a revisar todo el equipo que me rodeaba y a examinar mi cuerpo.

-Doctor… ¿Usted crees que estoy haciendo lo correcto?…-

-No soy yo quien debe responder esa pregunta. Algún día su valor se determinara. Las decisiones son propias. No busques a terceros para que te digan que hacer. Si no comenzaras a tener culpables en las consecuencias y estar involucrado es lo que menos quiero. Sólo recuerda la frase y entiéndela antes de sentir que ha sido un error…-

-…Si… Gracias…- Sólo recibí una sonrisa de su parte… Mi decisión ya estaba tomada… El camino que escogería, era sumamente cruel… Pero justo para mí… “

-Álvaro… ¿Qué estás haciendo?- Lisandro gesticuló un rostro de disgusto.

-Viendo el techo… Es muy bonito…- Me paré de la cama donde me encontraba reposando.

-Tú siempre eres así…- Suspiró agobiado.

-Lo siento… Apropósito Lisandro, ¿qué tal va la empresa de nuestro padre?- Me burlé al enfatizar la última palabra.

-Ah… Ni me recuerdes de ese lugar. Ahora entiendo porque no querías aceptar tomarla. Eres muy listo Álvaro… Mira que dejarme todo el trabajo a mi…-

-Si no querías estar al mando, debiste rechazarla.-

-Lo sé, pero el señor Brais me rogó demasiado… Tú sabes que no soy bueno negándome a tales insistencias.-

-Es uno de tus tantos defectos mi querido hermanito.-

-Oh vamos, deja de burlarte.- Sonrió dándome un pequeño golpe en el hombro. -Por cierto, feliz cumpleaños…- Lisandro me extendió un presente con un envoltorio delicado.

-¿Ah?, gracias. No tenías que darme algo…-

-Soy el único que tiene el privilegio de felicitarte en persona- Inseguro me observó unos minutos.

-Tienes razón…-

-Venga hombre, no pongas esa cara.- Me tomó de los hombros, tratando de hacerme sonreír. –Vamos, abre tu regalo.-

-Sigues siendo como un niño.- Rasgué cuidadosamente el papel. Saqué una cadena con un pequeño dije redondo color plateado. –Es un colgante bonito, gracias…-

-Espera, eso no es todo.- Tomó delicadamente el presente y abrió el guardapelo. –Si tu necedad sigue con tu decisión, por lo menos deberías llevarlas contigo.- Me enseñó las pequeñas fotos que había colocado.

Del lado derecho, se encontraba una foto de mi querida prima. Su tierna sonrisa aun en foto me tranquilizaba. Del lado izquierdo, había una foto que me dejó inmóvil y con una profunda depresión. Valeria se encontraba sonriendo rebosante de felicidad, cargando a Fernanda, mi pequeña hija…

-G-Gracias…- Las palabras eran más difíciles de pronunciar. Sentí que lentamente me ahogaba en un mar de nostalgia.

-Álvaro… Aun no lo entiendo. ¿Por qué intentas olvidar lo que alguna vez te hizo feliz?-

-Jamás me permitiría borrar tan sinceros sentimientos. Nunca la olvidaré… Pero después de todo lo sucedido, no me siento capaz de demostrarlo. Echo de menos cada palabra, cada pensamiento, cada tacto, cada sonido, cada sonrisa… Cada uno de sus enfados, sin embargo simplemente verla sonreír es suficiente para continuar con vida. –

-Aunque digas eso, no lo parece. Quizás no moriste físicamente… Pero, pareces un muerto que intenta vivir. Pensé que habías sepultado a tu “otro yo”-

-Yo también lo creí Lisandro… Lo intenté, pero no fue suficiente. Me convertí en lo que más odié y lo que más deseo destruir. Tengo que retenerlo hasta que ella olvidé mi existencia… Una vez que Valeria lo consiga, moriré y no la lastimaré más… –

-Me pregunto cuanto aguantaras…- Suspiró agobiado. –Álvaro, si Valeria se enamora de alguien más ¿Crees poder aguantar el impulso?-

-No. Me invadiría el dolor hasta que lentamente me atrape, pero… Una parte de mí me detendrá y hará que observe hasta el último momento del adiós.-

-No creo que el amor sea algo de autocontrol… ¿Realmente deseas abandonar lo que ella te mostró?-

-No… No lo dejaré. ¿Aún no lo entiendes? Lo llevaré conmigo hasta que muera. Por más que sumamente gélido, lo cargaré siempre.-

-Álvaro… ¿Consideras que jamás volverás a enamorarte? ¿Qué harás si al día siguiente tu corazón late por otra persona?-

-…Eso es imposible. Yo ahora vivo en el olvido. Esta habitación se ha convertido en mi nuevo mundo… Esta es mi nueva vida…-

-Sabes… Eres igual que un pájaro…Igual de resignado cuando lo meten a una jaula. No hay nada más patético que pensar que jamás obtendrá su libertad. Es lo que más odio… Por eso, tú no serás como un ave que olvidó sus alas…-

-¿Qué quieres decir?-

-Si quieres iniciar una nueva vida, no seré yo quien te detenga. Pero ten en cuenta que para hacerlo, debes dejar atrás otra.-

-¿A qué te refieres?…- El rumbo que había tomado esta conversación no me agradaba.

– No dejaré que te arranques las alas. Lenguaje de escritor Álvaro…-Sonrió burlonamente. -Soy tu hermano, por eso permíteme darte una nueva vida.-

– … ¿Pretendes ser una especie de Dios? Deja de decir tonterías… ¿A qué estás jugando Riveil?-

-La pregunta sería “¿A qué estamos jugando?” Ahora si me disculpas. Tengo que ir a recoger a un amigo que ha llegado de improviso. Parece ser que lo han transferido y ha decidido mudarse…-

-¿Amigo?… ¿Qué amigo?-

-Su nombre es Marlon… Marlon Crosman. Lo hubiese invitado a mi hogar pero tuvo una pelea con Emilie, al grado de que no pueden verse más…-

-…Espera… No estarás hablando de…-

-Así es. Ya está decidido. Le he pedido el favor a una empleada de la empresa. Se quedará con ella unos días en lo que encuentre un lugar en donde encajar. Fue una suerte que haya aceptado aun cuando fue inesperadamente.-

-Ni lo sueñes…-

-Álvaro, escúchame… Si ya no quedan oportunidades, ¿no sería conveniente crear una?- Su cuestionamiento me intrigaba.

-Oye… Tú de verdad quieres a tu hermano ¿no es así?- Pregunté sarcásticamente.

-No sabes a que grado.- Sonrió desafiante. –Tómalo como un inicio. Después de todo, estás dispuesto a comenzar de nuevo ¿no es así?-

-Yo nunca dije eso…-

-Todo ser humano merece ser feliz… No importa la cantidad. No importan los errores o el pecado…-

-Yo ya fui feliz… Y por idiota dejé escaparlo… No hay manera de que lo recupere… Ella se llevó todo de mí. No queda nada…-

-Lo siento… Pero no permitiré que mueras en el profundo océano si estoy viéndote ahogar. No cometeré más errores, debo sacarte antes que vayas más adentro…- Sus palabras me herían… Su preocupación me daba rabia. Había algo más oculto en sus metáforas… Pero ¿qué?

-¿Qué clase de prueba es esta Lisandro?-

-No es una prueba…- Me miró fríamente. Tomó el colgante y alzó mis manos poniéndolo encima…-Has decidido abandonar tu otra vida. Por lo tanto… Este es tu renacer, Álvaro.

Abraham Rocha Rdz

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s